Internacional. Las ganancias de la compañía Philips cerraron el cuarto trimestre de 2011 con una caída del 45%, que equivalen a 162 millones de euros con respecto al 2010, alcanzando así una pérdida para todo el año de 1.291 millones de euros, resultados que estaban previstos por los directivos.
Según la información suministrada por el presidente ejecutivo de la compañía, Frans van Houten (foto), los resultados se debieron a las perturbaciones que se viven actualmente en la economía global, que llevaron a muchos de sus clientes a posponer y suspender las compras, afectando sus líneas de iluminación y salud.
El directivo se declaró cauteloso frente a los resultados que se puedan presentar en 2012, porque continúa la debilidad de la economía, sobre todo en Estados Unidos y Europa.
La compañía comenzó un fuerte plan de reestructuración desde que llegó a la presidencia Frans van Houten el pasado mes de abril. Hasta el momento ha suprimido 4.500 puestos de trabajo en todo el mundo y ha cambiado altos directivos. La meta es disminuir a 2014 en 800 millones de euros los costos de funcionamiento.
Además, Philips está en proceso de venta de su segmento de televisores, con el cual no logró superar la cuota de mercado de sus directos competidores, Samsung y LG.