México. En Multimedia practican con el ejemplo. Son partidarios de la videoconferencia desde hace 10 años, cuando los sistemas eran realmente costosos, cuando se requería un técnico dedicado para su implementación y operación y cuando se tenía que contratar un enlace dedicado al carrier porque el ancho de banda del internet empresarial “normal” simplemente era insuficiente.
Aun así, apostaron a esta tecnología para su propio uso, antes de integrarla en los proyectos AV que hacen para sus clientes, porque creen que no pueden vender o instalar sistemas que no han probado exhaustivamente. Todavía tienen un poderoso equipo Tandberg que sigue funcionando.
Afortunadamente las cosas han cambiado. El acceso a internet de banda ancha es ya una realidad y contratar servicios de 100 o 200 Mbps es una realidad tangible en ciertas ciudades de México y Latinoamérica. Ha habido un gran avance en el desarrollo de sistemas basados en soft-codec (Skype tal vez como pionero, pero ahora ya no el único) y recientemente la explosión de los servicios de videoconferencia y salas de reunión virtuales basadas en la nube.
Es así que hace un par de años buscaron la alianza con Videxio, líder en servicios cloud y consolidaron así su propuesta que denominan Multimedia Video.
Hoy día usan Multimedia Video exhaustivamente porque sus oficinas en CDMX y en MTY necesitan estar en comunicación todos los días. Así que usando Microsoft Exchange pueden reservar alguna de las salas de videoconferencia y hacer enlace con la contraparte en la otra ciudad. Así discuten temas de dirección, estrategia, marketing, ventas o soporte.
Pero Multimedia Video también les permite tener comunicación con socios, colaboradores o con sus clientes, pues basta que ellos entren a un navegador e ingresen a una “sala virtual”, de esa manera y activando el micrófono y la cámara de su laptop o smartphone ya podrán establecer comunicación con el equipo de la compañía.
Multimedia reconoce que hay ejecutivos que no se conocen físicamente o que hay prospectos de socios que no han visto en persona, pero la videoconferencia les ha permitido verlos y escucharlos; la comunicación cara a cara es algo invaluable que establece parámetros de confianza que no tienen comparación con el uso del teléfono o el correo electrónico.