Para fabricar un acondicionador de aire impulsado con energía solar térmica, es necesario construir un sistema basado en los efectos termoeléctricos que permita la refrigeración, calefacción y ventilación dentro de los espacios arquitectónicos, utilizando la cosecha de luz solar y transformando la energía térmica en aire frío/caliente. Esto redunda en un ahorro energético considerable a lo largo del año.
Cómo funciona el aire acondicionado con energía solar térmica:
Los aires acondicionados se encargan de aprovechar el calor para generar frío. Para ello es necesario añadir un equipo de absorción a los sistemas solares térmicos.
Las instalaciones solares que producen refrigeración mediante absorción, basan su funcionamiento en la capacidad de absorber calor de ciertas sustancias como: bromuro de lito y amoníaco que son absorbentes y el agua como refrigerante. Estos elementos experimentan reacciones físico-químicas que son desencadenadas por una energía térmica.
Los sistemas solares comunes son de placas planas, con lo cual sólo reciben luz solar a determinadas horas, por lo que no producen agua a temperaturas muy elevadas. Para emplearlas en la climatización deben utilizarse equipos de alta eficiencia que puedan activarse con temperaturas del orden de los 85ºC.
Para compensar esta deficiencia se emplean equipos de concentración solar que puedan rastrear el sol durante todo el día, de modo que el sol incida perpendicularmente durante todo el día, aumentando la eficiencia de los paneles planos. Con esto se logra elevar la temperatura del agua hasta 95ºC, temperatura suficiente para funcionar con cualquier equipo de absorción, con un rendimiento constante.
Pero el sistema de energía solar recomendado es el de paneles solares de tubos de vacío, los cuales alcanzan temperaturas de hasta 120ºC.
Otro sistema para la climatización solar térmica consiste en la captura de aire exterior que se deseca mediante una sustancia absorbente. Luego se enfría mediante un intercambiador aire-aire. La sustancia desecativa vuelve a secarse con el propio aire generado por el sistema.