Internacional. La combinación de la luz natural con la artificial, zonificación, control horario o sistemas de detección de presencia, podrían ahorrar el consumo de energía hasta de un 80% en la iluminación pública.
Así concluye un estudio de la Asociación Española de Fabricantes de Iluminación, Afalum. El presidente de la Asociación, Rafael Barón, explicó que el cambio en el sistema de iluminación púbica es una necesidad.
“Con una media de 3%, la tasa de reposición en iluminación pública es muy baja. Quiere decir que hay un cambio cada 25 años, mientras que en el sector terciario, entre los que figuran locales comerciales y oficinas, este plazo ronda los 15 años”, indicó.
Puso como ejemplo el caso de España, país de la Unión Europea que se destaca por ser el de mayor consumo de energía debido a que parte de su iluminación pública cuenta con lámparas de vapor mercurio, tecnología creada en 1940.
De cambiarse este sistema, el gobierno español podría ahorrar cerca de 100 millones de euros al año de los 450 millones de euros que gasta anualmente en iluminación. Esto se lograría con la implementación de sistemas diseñados específicamente para cada espacio.
Además, con el uso de iluminarias LED, de las cuales asegura el estudio de Afalum que para el 2020 concentrarán el 60% del mercado.