México. Tecnolite, como parte de su ciclo de conferencias denominada “Apasionados por la Luz”, presentó una plática en la cual pudo ofrecer un primer vistazo a las investigaciones hechas con las emisiones UV para desactivar hasta un 99.9999% de virus y bacterias, entre ellos el SARS-CoV-2, sus pros y sus contras.
La charla, en la cual participaron más de 400 asistentes, estuvo a cargo de Rafael Álvarez, Gerente de Investigación y Desarrollo de Ingeniería de Grupo Construlita, quien destaco las investigaciones enfocadas, según la difusión realizada de la epidemia actual, a la idea de que el covid-19 se transmite a través de gotas de fluidos corporales expulsadas de la nariz o la boca de una persona infectada.
La idea es que estas gotas más grandes al ser expulsadas caen rápidamente al suelo. Esa es la posición que la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha tomado desde el principio de la pandemia, y es por eso que nos hemos mantenido en una “sana distancia”.
Sin embargo, recientemente un grupo de expertos han informado que la organización está subestimando el papel de la transmisión aérea, donde las gotas mucho más pequeñas (llamadas aerosoles) permanecen suspendidas en el aire. Estos aerosoles pueden viajar más lejos que las gotas y permanecer en un área incluso cuando una persona infectada se ha ido.
En su plática Rafael explicó cómo recientemente se ha escuchado mucho sobre la tecnología UV y cómo se puede atacar a los virus con ella. Aunque no se trata de algo nuevo, un rango de este tipo de frecuencias tiene características específicas que, ante su exposición, auxilian en la mutación del ADN de los organismos no deseados, generando una alteración en el ARN que imposibilita a los organismos a reproducirse y por lo mismo se vuelve inofensivo, todo esto gracias a la utilización específica de los rayos UV C.
“La relación que tienen los rayos UV con la luz visible es que son vecinos de frecuencias, sin embargo, para su sana utilización debe ser bien comprendida y bien utilizada pues también posee una contraparte dañina para las células humanas a nivel de piel y ojos, que pueden ocasionar desde una leve quemadura hasta desarrollar un tipo de cáncer conocido como carcinogénesis si no son manejados adecuadamente por expertos”, destacó Rafael Álvarez.