Internacional. Por protección y seguridad para los policías que tienen como misión controlar las manifestaciones, evitar el contacto cuerpo a cuerpo se ha vuelto de vital importancia. Comenzaron utilizando agua a presión, pero ahora también cuentan con el sonido para este propósito.
Con el apoyo de la policía de Estados Unidos, ingenieros de sonido desarrollaron un dispositivo acústico de largo alcance, LRAD por sus siglas en inglés, que lanza ondas de sonido causando un fuerte dolor a los que se encuentren en la zona de influencia de la onda.
Según revelaron medios norteamericanos, este equipo no ha sido reconocido oficialmente por la policía de Estados Unidos, pero ya se conocen antecedentes de estarse usando desde 2009 en diferentes ciudades de ese país.
El cañón de sonido, como comienza a ser llamado, afecta a las personas que se encuentren a menos de 100 metros, causándoles fuertes dolores y cefaleas posteriores gracias a que emite un sonido de 150 decibeles. Algunas personas incluso han denunciado que han sufrido lesiones permanentes en su audición después de ser víctimas de este equipo.
Estos equipos pueden ser instalados, tanto en los carros de la policía como en las torres de energía o de iluminación pública para alcanzar a cubrir un rango mayor. Según ha trascendido, los nuevos modelos permiten direccionar el rayo de sonido con poca dispersión.
Aunque oficialmente no lo han confirmado, se asegura que varios países ya usan el equipo para controlar las manifestaciones, en el caso de América Latina se habla de Chile como uno de los primeros en adquirirlo.