México. Centro de Conectividad, mayorista especializado en cables para telecomunicaciones y seguridad electrónica, trae una nueva propuesta para construir edificios que causen el menor uso posible de energía no renovable, para que produzcan menos contaminación y residuos además de ser cómodos, económicos, saludables y seguros para quienes viven o trabajan en ellos.
Tomando en cuenta que el cableado suele ser tema de molestias cuando se cruza a lo largo de las zonas donde las personas harán uso del espacio, normalmente se planifica su trayecto para que esté fuera de la vista (detrás de las paredes o para que corra en el techo o debajo del piso). Sin embargo, hay consecuencias de lo anterior. Ya que los cables corren cargados de energía, generando calor, y este puede llegar a elevarse a tal grado que presente un riesgo de seguridad.
Partiendo de ello, Charofil presentó la charola tipo malla, la cual acarrea todos los cables necesarios, desde los más básicos hasta de alta velocidad o incluso fibra óptica, hebra de vidrio o silicio fundido que conduce la luz caracterizada por su fragilidad.
La charola recorre el perímetro requerido, brindando una flexibilidad en la instalación, desencadenando una reducción significativa de tiempo en mano de obra. Tiene una flexibilidad total en espacios reducidos y de difícil acceso. El hecho de que sea completamente ventilada, presta seguridad pues disipa el calor.
No requiere accesorios adicionales para sostener o fijar la charola y, siendo ésta de rápido acoplamiento, reafirmamos el beneficio de reducir los costos de manera importante.