México. Tener sonido claro e inteligible es de vital importancia en un auditorio o salón de conciertos, pero lo es más en un espacio íntimo como una iglesia o templo religioso, donde la voz juega un papel fundamental en el audio que se transmite.
Grandes iglesias cristianas con amplios escenarios, gradas y balcones suelen inclinarse por las soluciones de Bose, entre ellas los altavoces de arreglo lineal RoomMatch o ShowMatch con tecnología DeltaQ, debido a su potencia y facilidad de adaptarse a sistemas equipados con consolas de mezcla, subwoofers y amplificadores.
No obstante, en templos de menor tamaño o catedrales antiguas cuya arquitectura presenta un reto para el diseño sonoro, los integradores a cargo de estos proyectos optan por altavoces compactos que no alteren la estética del lugar. Tal es el caso de la parroquia de Santa María de Guadalupe en el Estado de Hidalgo y la iglesia St. Anthony ubicada en la ciudad de Davenport, Iowa, en donde la sugerencia de los expertos fue instalar altavoces modulares de arreglo articulado Panaray® de Bose Profesional.
La parroquia de Santa María de Guadalupe es sin duda uno de los lugares más visitados y de mayor significado histórico en toda la comunidad de Mixquiahuala de Juárez, municipio localizado en la parte centro del Estado de Hidalgo. Esta edificación, que data del siglo XVI y fue erigida en honor a la Virgen de Guadalupe, recibe cada semana a decenas de feligreses locales, muchos de ellos de edad avanzada. Lamentablemente, el sistema de sonido que se usaba antes ya no era lo suficientemente capaz de satisfacer sus necesidades ni cubrir adecuadamente los diferentes espacios y rincones del lugar.
“El equipo de sonido anterior ya estaba en malas condiciones. La gente se quejaba de no escuchar correctamente lo que se decía en las misas, así que decidimos hacer un cambio para que las personas, especialmente los adultos mayores, tuvieran la oportunidad de recibir claramente los mensajes”, declara Raúl Serrano Espinoza, sacerdote titular de la Parroquia.
El proyecto de renovación, encabezado por el padre Raúl Serrano, puso especial atención en el sonido y el equipo a usarse, pues esta inversión debía ser duradera y significativa, por lo que se necesitaba un sistema moderno, que pudiera ser reconfigurado digitalmente cuando fuera necesario y con la claridad sonora requerida para que incluso las personas en las últimas filas escucharan claramente hasta el más mínimo detalle.
Tras una exhaustiva labor, la compañía integradora mexicana Ponle Audio llevó a cabo el diseño acústico e instalación del sistema, el cual consistió en seis altavoces Panaray MA12EX, cuatro Panaray 502 A, cuatro altavoces FreeSpace (dos DS100 en atrio y dos DS16 como refuerzo), un amplificador PowerMatch PM8500 y un controlador ControlSpace, desde el cual los sacerdotes pueden modificar el volumen del sistema o deshabilitarlo completamente para días en los que no haya actividades programadas.
Con esta combinación de altavoces se logró cubrir la totalidad de la nave principal, así como dos salones anexos a los costados, donde se ofrecen misas más íntimas y espacios para la oración; también se llevó el sonido al atrio de la iglesia, donde en ocasiones se llevan a cabo fiestas y reuniones comunales, así como a un patio trasero, enmarcado por un bello jardín interno, en el que los miembros más jóvenes toman cursos catequísticos.