México. Un auditorio dentro una universidad, de una entidad cultural o gubernamental o incluso de una empresa privada es un espacio multidisciplinario para compartir información e ideas. De su acertada construcción, de su buena implementación y de su correcta operación diaria, depende que cumpla con su cometido.
Hoy día un auditorio funciona como lugar de encuentro pero también como espacio para ofrecer información a grupos dispersos por el planeta. Una cátedra ya no sólo se ofrece a 100 alumnos, sino que gracias a las posibilidades del Internet es posible ponerla a la disposición de miles de personas alrededor del mundo.
¿Cuáles son las necesidades tecnológicas básicas de un auditorio moderno y funcional? La compañía mexicana Multimedia elaboró un listado de las 16 tecnologías necesarias para estos espacios:
- Acceso a internet de banda ancha. La red cableada de alta velocidad debe llegar hasta el auditorio, esencialmente a la cabina de control, al escenario y a backstage.
- Wi-Fi. Se debe establecer una poderosa, eficiente y muy segura red Wi-Fi. De hecho debe haber una red privada (solo para operadores y para ponentes) y una red pública (para los asistentes).
- Control total y absoluto de todas las luminarias del lugar. Debe haber un sistema de control de iluminación inteligente que permitan atenuar todas las lámparas. No pueden faltar las luces de emergencia, así como las luces perimetrales en escaleras y pasillos.
- Suficientes tomas de corriente protegidas contra descargas de corriente y voltaje. Deben estar repartidas por todo el espacio.
- Cámaras PTZ para grabación y monitoreo. Al menos se requieren tres cámaras: una apuntando al público, una fija apuntando al escenario y una robótica dando seguimiento al ponente.
- Cámara de documentos. Para poder observar diversos materiales físicos a través de los displays.
- Uno o dos proyectores de video de alta luminosidad, de preferencia con fuente luminosa láser ya que se evitan problemas de mantenimiento y se elimina el gasto por sustitución de lámparas.
- Un monitor de referencia para el escenario. Es preciso que el ponente esté viendo lo que se está proyectando a sus espaldas sin tener que estar volteando.
- Dos o hasta cuatro displays como refuerzo visual de los proyectores. Idealmente se ubican en los extremos más laterales del auditorio. Entre 60 y 80” pueden ser funcionales. También sirven para dar anuncios generales a la audiencia.
- Una plataforma para compartir contenidos vía inalámbrica. Estos equipos permiten que muchas computadoras, tablets o smartphones puedan conectarse a los displays y puedan desplegar su contenido (PDF, fotos, tablas, etcétera). El ponente (o el operador) tienen el control, los previos y el mando general.
- Un sistema de microfonía inalámbrica de alta calidad de preferencia UHF digital. Se requieren al menos 4 micrófonos de mano, 4 tipo lavalier y 2 diademas. Esto es muy variable ya que depende de los usos que se le den al auditorio.
- Un sistema de audio general para el auditorio que reproduzca micrófonos, salida de audio de los dispositivos móviles y fuentes audiovisuales diversas (Blu-ray, Apple TV…). Las cajas acústicas deben ofrecer la dispersión adecuada respecto a las condiciones acústicas del lugar.
- Un sistema de audio ambiental que se conecte al sistema de sonido general del edificio. Esto opera en situaciones de evacuación y emergencia y para anuncios generales de la organización. Normalmente se colocan bocinas discretas empotradas en techo y pared. Es evidente que se requieren consolas, procesadores dinámicos, preamplificadores, mezcladoras y un tecnico operador capaz.
- Un sistema para capturar y distribuir presentaciones AV como streaming en directo o contenido multimedia grabado accesible a la carta desde la red.
- Un sistema de videoconferencia basado en la nube con el cual es posible enlazar reuniones con otros personajes al otro lado del mundo.
- Un sistema de control inteligente y automatizado que permita el mando de todos los subsistemas desde una pantalla táctil.
Los auditorios universitarios, médicos, legales, culturales o gubernamentales, deben ser puerta abierta al mundo de la comunicación. Aunque existen cientos de posibilidades tecnológicas a implementar, estas primeras recomendaciones ponen la infraestructura básica con las que un espacio moderno debe operar día a día.